[Biblioteca Pública Municipal] Inaugurada la Biblioteca Pública Municipal Pedro Cerrillo (Mariana, Cuenca) Esther Salmerón Moreno Biblioteca Pública Pedro Cerrillo de Mariana (Cuenca)
Corría el año 2004 cuando un joven de 24 años, Marcos Pérez, con un montón de proyectos para su pueblo llegó a la Alcaldía de Mariana. Este pequeño municipio de casi 400 habitantes, situado a escasos 12 km. de la capital de la provincia y paso obligado hacia la comarca del Campichuelo, contaba entonces con no demasiados recursos.
Anteriormente, existía un servicio de préstamo de libros y revistas gestionado en un pequeño cuartito en los bajos del Ayuntamiento con un lote de libros proporcionado por la Diputación Provincial, el cual funcionaba una vez a la semana y donde Mª José, vecina del pueblo, hacía las funciones de bibliotecaria. La creación de la Biblioteca Municipal se comenzó buscando un local adecuado para ella, pero no valía cualquiera, por eso decidieron emplear el antiguo Centro Social, una amplia sala de unos 130 m², con calefacción y buen acceso, que ocupaba casi toda la planta baja del propio Ayuntamiento. Con mucho trabajo, consiguieron poner dicho local a punto: me acuerdo de pasarme allí toda una tarde, hasta las 10 de la noche, con una pulidora de alquiler limpiando todo el suelo, que estaba hecho una pena, comenta Marcos, todavía hoy Alcalde, cuando surge el tema. Enseguida se contrató a un bibliotecario a media jornada y éste comenzó por el equipamiento que necesitaba y su distribución; tomando las medidas, dibujó algunos planos, alquiló una furgoneta, se marchó a una conocida tienda de muebles y decoración extranjera (no es cuestión de hacer publicidad aquí) y regresó cargado de una maraña de tablas, patas, sillas y mesas, que increíblemente convirtió en una bonita biblioteca, colorida, alegre y llena de vida. El lote fundacional proporcionado por la Junta de Comunidades y la Diputación Provincial de Cuenca empezó a llenar las estanterías, así como la gente ocupó sus mesas y sillas, y de esta manera la Biblioteca Pública Municipal de Mariana comenzó a cobrar vida. También se instaló un Centro de Internet con tres ordenadores de uso público.
Pero para la Corporación Municipal no era suficiente. Ellos querían para su pueblo un espacio que fuera el punto de referencia cultural, un edificio que pudiera albergar todas las manifestaciones culturales que surgieran entre sus vecinos. Para una localidad como ésta, la idea, cuanto menos, era harto ambiciosa, pero estaban decididos a llevarla a cabo, y comoquiera que si las cosas no se sueñan, se luchan y se pelean, no se hacen, tres años después encargaron un proyecto para construir una Casa de Cultura Municipal de casi 400 m². Para su fortuna, la Consejería de Cultura respaldó la iniciativa firmando con el Ayuntamiento un Convenio de Colaboración para su construcción y poco después se iniciaron las obras.
Mientras la Biblioteca seguía creciendo en su sede inicial y las obras de la nueva Casa de Cultura marchaban viento en popa, el puesto de bibliotecario quedó libre y pronto fue ocupado por la que suscribe, una joven bibliotecaria recién salida del horno, con poca experiencia pero muchas ganas e ilusión, quien comenzó con diversas dificultades que enseguida le hicieron tomar conciencia de que iba a ser un trabajo duro al principio, pero con unos resultados muy positivos, que ahora, tres años después, están empezando a dar sus primeros frutos. Al poco tiempo, me pusieron al corriente de la construcción que se estaba llevando a cabo y de la intención de trasladar allí la sede de la Biblioteca y el Centro de Internet en cuanto estuviera lista, así que me pidieron hacerme cargo del equipamiento y, con la ayuda del Concejal de Cultura, empezamos a estudiarlo tomando como base el proyecto del arquitecto que diseñó el edificio. Desde ese momento, fue un no parar. La Biblioteca y el Centro de Internet iban a ocupar una única sala, pero muy amplia, por lo que debíamos distribuir muy bien las secciones y aprovechar al máximo el espacio. Gracias a la firma de un Convenio de Colaboración con la Consejería de Cultura para su adquisición, pudimos cubrir todas las necesidades, cuidando hasta el máximo detalle. El resultado fue una biblioteca llena de luz, alegre, acogedora y muy bien distribuida que no aparenta desde fuera la impresión que te da al entrar, como me comenta la mayoría de la gente cuando nos visita por primera vez.
El traslado desde la antigua sede a la nueva y los últimos retoques duraron varios meses, dados los escasos recursos tanto materiales como humanos del Ayuntamiento, pero gracias a la ayuda de numerosos voluntarios que prestaron tanto sus brazos como sus propios vehículos, fuimos poquito a poquito vaciando las anteriores y llenando las nuevas estanterías. Y, como con esfuerzo y paciencia, todo llega, por fin, la esperada inauguración tuvo lugar el pasado 12 de agosto. Al acto acudieron numerosos representantes de la política provincial y regional, así como diversos medios de comunicación, vecinos del pueblo y, como no, el nuevo titular de la Biblioteca Pública, Pedro Cerrillo, que, muy emocionado, se encargó de descubrir una placa con su nombre en la sala de lectura.
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